martes, 23 de noviembre de 2010

El inesperado y delicioso mundo de Tom Otterness





















En los espacios públicos de Nueva York, como en cualquier otra de las grandes ciudades del mundo actual, abundan las estructuras impenetrables e indefinibles clasificadas como arte moderno, pero como compensación NY nos brinda las deliciosas esculturas de Tom Otterness, que satirizan el mundo de los adultos desde la estética de los cuentos infantiles. Las tres primeras imágenes corresponden a la obra “Life Underground”, ubicada en la estación del metro de la calle 14; la última, "The last penny", reside en una plaza de Toronto, Canadá.
Más obras y biografía se pueden ver en http://www.tomostudio.com/




2 comentarios:

  1. Pude ver esas esculturas en NY en el metro, y son geniales, y en creaban una valoración diferente del espacio con su presencia, en el subterráneo, ver esos hombrecillos le daba una connotación mágica. Y los usuarios se detenían con gusto a mirarlas, y eso que el metro es un espacio de tránsito en el que todos tienen prisa, nos dábamos un momento para mirarlas y para fotografiarlas.

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  2. A mí me pasó lo mismo, Avelina; me encantaron esas figuritas inesperadas, deliciosas, sacadas de un cuento infantil que parodia la ambición y la crueldad de nuestro mundo real. Chicos y grandes quedan extasiados y los muñequitos siguen resonando en la memoria... unos simples pitufos, un comic llevado al bronce. Siempre me sorprende la claridad y la sencillez de los verdaderos artistas.

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